Vicente Viola
Retratos de ciudad
1953 y… se hizo la luz en Necochea, Vicente Viola dio un vistazo del mundo por primera vez. No hubo línea, forma ni color a la que se pudiera resistir.
“Naciste con la fotografía me decían en casa, ese día, le entregaron a mi papá su carnet de fotógrafo”.
Su padre, fotógrafo de playa de esa ciudad balnearia, sería el encargado de transmitirle los secretos de un oficio que terminarían siendo parte de su formación profesional.
“Empecé ayudándolo a mi viejo, durante la temporada de verano él recorría las playas sacando fotos y yo me encargaba de repartir al día siguiente esas fotografías a los turistas”.
Estudió arquitectura en la Universidad Nacional de La Plata a la vez que fue ampliando sus conocimientos fotográficos en forma autodidacta.
“En aquella época trabajaba haciendo fotografía de eventos sociales y escuelas. Nunca había sido hasta ese entonces una forma de expresión, solo un medio de vida.
En 1985 tuve la suerte de ser becado por el gobierno de Italia como arquitecto, estuve un año y medio en ese país. Puedo decir que allí un poco sin querer nacieron mis primeras imágenes artísticas o de autor.
Cuando regresé a La Plata tomé un curso que lo organizaba la Municipalidad, era de estética de la fotografía, y me dije… ¡mi viejo nunca me hablo de estética de la fotografía! Lo hice y realmente me encantó, encontré esa afinidad entre las fotos y la arquitectura”.
Fue en ese entonces que Viola marcó el quiebre y se encontró con su estilo y la docencia.
“Un tiempo más tarde empecé a dar clases y no paré. Diseñé un programa de fotografía para arquitectos (especialmente de composición aplicada a la arquitectura) que di en la facultad; luego en 1995 con Norberto Ferrari creamos la Escuela Superior de Formación Fotográfica, estuvimos asociados 4 o 5 años y luego él siguió con el laboratorio y yo con la escuela.
Fui enriqueciendo año tras año el programa hasta conseguir, después de idas y vueltas, requisitos y trámites, el certificado para otorgar títulos avalados por DIPREGEP”.

En cuanto a su estilo se define como fotógrafo urbano y comenta:
“¡Si me mandas al campo no me inspiro!
Me defino mucho con el color, la geometría, las formas, el diseño, la luz natural; no hago foto de estudio, soy fotógrafo de la calle, de la ciudad”.
Y agrega riendo:
“Muchas veces me cargan y me dicen que salgo a fotografiar cuando siento olor a pintura fresca.
Me gustan las situaciones callejeras; también la gente, aunque no sirvo para acercarme y charlar, prefiero que no se enteren y capturar la espontaneidad sin que noten mi presencia”.
Desde 1987 expone y publica cada año en diversos salones y medios de comunicación.
Rodeado de cajas llenas de fotografías, etiquetadas y ordenadas, va trabajando distintos y varios temas a la vez.
“Cuando considero que tengo el material adecuado sobre tal o cual tema, ¡expongo! Mientras tanto voy sacando y clasificando las fotos según lo que estoy desarrollando”.
Vicente Viola es un exquisito creador de imágenes realmente estéticas, con colores saturados y líneas ubicadas al detalle de la perfección, volúmenes y formas que ocupan el espacio en una composición cuidadosa.
foto: Gabriel Galán

"Cables"

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"Cables"