top of page

No pasaron muchos años antes de que la biblioteca del universitario en cuestión acuñara más libros de fotografía que de la carrera que cursaba en el observatorio. Ahí fue el click, literalmente.

Como una suerte de juego, o de hobby, por ahí deambulaba Rubén con su camarita Kodak en mano, retratando a sus compañeros y al entorno mientras tragaba con hambre voraz toda la bibliografía que conseguía sobre el arte de la fotografía…

“… En un momento me di cuenta de que tenía mas libros de fotografía que de Geofísica y me dije, suficiente, acá se terminó”, recuerda. Fue ahí que decidió tomar un nuevo rumbo: el camino de las imágenes.
 

En 1987 realizó un curso de Fotografía Básica en el Pasaje Dardo Rocha y, dos años más tarde, en el mismo lugar, uno superior con Yuyo Pereyra. Un 

tiempo después arrancaron a ​trabajar juntos. “No fue por mis condiciones fotográficas que me dio el trabajo –aclara-; mi novia había quedado embarazada y le dije, ‘Yuyo dame laburo’. Por suerte me lo dio”, remata con una risa. Por 9 años trabajaron juntos en los cursos del Pasaje y en 1998 inauguraron escuela propia.



Mientras el mate corre de mano en mano (infatigable), la charla se encamina hacia sus trabajos, su gusto por documentar y su estilo. Así confiesa que se identifica con la imagen en blanco y negro.



En aquella etapa de la escuela Rubén ya trabajaba para la Fundación Norte, que se encarga del rescate y la preservación de la cultura indígena, la música y la danza. De allí salieron trabajos como “katináj” y “El arete, la vía de las máscaras”



Pese a que la serie estuvo colgada en varias oportunidades e incluso en África ganando un primer premio, Rubén confiesa…“Katináj es un trabajo que no voy a poder cerrar nunca, ahora hace 3 años que no voy, pero pienso volver”.



El pueblo Wichi habita las cuencas de los ríos Pilcomayo, Bermejo e Itiyuro, naciendo en los Andes, para correr en dirección sudeste besando las serranías subandinas y la llanura chaqueña, hasta desembocar en el río Paraguay. El proyecto fotográfico se refiere al encuentro con las culturas Wichi y Chorote de la zona del Chaco Gualamba.

Katináj (palabra indígena que significa "fiesta, encuentro") fue la denominación usada por el programa de la Fundación Norte para organizar estos encuentros por la preservación de la música y la danza de estos pueblos y el disparador para que Rubén desarrollara su trabajo.

Pese a lo difícil que es ser aceptado por estos pueblos, (sin esta empatía no hay mucho por contar, salvo algunas postales turísticas), Rubén logró insertarse en la comunidad siendo bien recibido y bautizado por el Chamán como NOPEYAK WO ETEXAT (fotógrafo pelado), claro que la palabra fotógrafo no existe en su lengua. NOPEYAK significa “dueño de las sombras” resultando paradójico que hablando de fotografía, de luz, lo hayan denominado así. “Ellos tienen un valor importante hacia las sombras, la oscuridad, porque allí se encuentra la sabiduría de sus ancestros y las respuestas a la vida,” explica. La luz se encuentra en las sombras y se hace entendible su nombre en Wichi.

​Rubén Romano

NOPEYAK WO ETEXAT (fotógrafo pelado)

Rubén Romano nació en 1961 en Resistencia, Chaco.

Foto: Gabriel Galán

El calendario de 1979 comenzaba a gastar sus hojas, cuando La Plata le dio la bienvenida a un nuevo estudiante de Licenciatura en Geofísica. 

Este contacto derivó en la enseñanza de la cultura, en presenciar diferentes rituales, escuchar conversaciones del Chamán con los ancestros en plena oscuridad al pasar a otro plano de la vida y regresar con el conocimiento.





Siguiendo con la charla Rubén despliega un recorrido por algunos de sus trabajos y me cuenta (mirándome por encima de sus anteojos a media nariz) que...

...el arete, o Pim Pim, es un  ritual conocido que los guaraníes  realizan en la salteña localidad de Yacui; donde los ancestros representados por máscaras que portan los indígenas traen conocimientos del monte para luchar contra el colonizador representado por el toro. Luego del combate, las máscaras son arrastradas por la corriente del río, haciendo que los espíritus vuelvan al monte.

El trabajo de Rubén Romano tiene que ver con esa conservación de la identidad del pueblo.

Katináj

Siguiendo el recorrido, agrega que “Fantasmas de mi memoria” nació en una fábrica abandonada, donde algo le llamó la atención sin que supiera por qué. Pasado un tiempo, pudo relacionar a aquellos aromas e imágenes que se le presentaban con su propia infancia, entendiendo que eso que lo conmovía tenía que ver con los momentos vividos. “De chico jugaba en terrenos baldíos allá en Resistencia y en ese entonces mi hermana tenía una pensión para estudiantes, de donde los milicos se llevaron a varios chicos. Me acuerdo de una chica en particular, divina ella, 18 años, yo la quería mucho, se la llevaron, un tiempo después la trajeron, verla en el estado en que volvió marcó esa etapa en mi vida. Ese vacío que encontraba en la fabrica al ir haciendo las fotografías para este trabajo, despertaban esos fantasmas que llevo en mi memoria, aunque sólo es una fábrica abandonada y las imágenes nada tienen que ver con aquel entonces”.

“La Casa” es otro de sus trabajos y trata sobre la ornamentación en el hogar. Tomando como ejemplo, fotografió la casa de un familiar con características muy particulares de decoración. La diversidad y mezcla de objetos, estilos, colores y los detalles al crochet, son poderosamente llamativos. Una casa ornamentada de los años ´70 a la que el paso del tiempo imprimió nuevos decorativos.
Varias personas se ven invadidas por este estilo sin darse cuenta, sin saberlo. Se lo llama Kitsch y se aplica a la estética que resulta pasada de moda pero pretende ser elegante, distinguida y moderna, imitando objetos o estilos artísticos ya superados. Se da en el amontonamiento de objetos bajo la más variada mezcla.

“El arete, la vía de las máscaras”

“Fantasmas de mi memoria”

Otro de sus trabajos es “Paisaje”, al que Rubén define (poniéndose  serio) como una invitación a observar el lado más oscuro de uno mismo, esa parte negra que miramos de reojo en nuestro interior. Donde la belleza de la naturaleza se convierte en algo amenazante frente a determinadas situaciones.

“Paisaje”

“La casa”

“El fotógrafo pelado” (como lo bautizara Tiluk) no deja descansar al pobre mate ya desgastado, y sin cambiarle la yerba critica en forma positiva la pregunta sobre cómo ve la fotografía en estos últimos años…
“…hay chicos que son realmente muy buenos e incluso sacan fotos 100 veces mejor que yo, me gusta aprender de ellos y además tienen una mirada mucho mas fresca, he visto trabajos que son realmente muy interesantes, te podría dar varios nombres. Después, tenés de todo, aquellos que se dedican a probar equipos y hablan todo el tiempo de eso como si fuera lo más importante…”

NOPEYAK WO ETEXAT además de ser fotógrafo es profesor de karate y tiene una cierta debilidad por saltar de los aviones dejando flamear sus sentimientos al viento con el paracaidismo.
 

Seguirá visitando a la comunidad Wichí y aprendiendo de ellos. Seguramente nunca pueda cerrar su serie -pero sí- deslumbrarnos con nuevas fotografías.

Revista de interés social.

© 2012 Un ojo gris. Revista de interés social. Todos los derechos reservados. prohibido el uso de las imágenes de este sitio sin autorización de sus autores Ley 11.723 (propiedad intelectual) / E-mail: unojogris@gmail.com La Plata, Buenos Aires, Argentina.

bottom of page