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Hablando de su estilo D´Aloia comenta que lo encontró produciendo, “nada de eso se inventa, creo que simplemente se libera, lo mismo trato de generar con mis alumnos. Es decir, no trato de formar un molde para sacar alumnos que produzcan de una sola manera, me tomo el trabajo de valorar sus particularidades, de ver cual es su mayor potencial y explotarlo al máximo. Las personas que tratan de copiar estilos fracasan, nunca van a ser mejor que el que naturalmente es así, ¡hay que ser original! La gente compite, mira  a los costados, tratan de ser mejores ¿mejores que quien?

Hay que ser auténtico y nadie va a ser mejor que vos, ya que esa particularidad es bella por sí misma. Las personas que hacen lo que verdaderamente sienten y lo hacen con pasión, están destinadas al éxito; las personas que se miden con el de al lado pierden, porque siempre van a estar evadiendo lo más importante que es el potencial que tienen dentro. Tratar de superarse sí, la auto superación, las nuevas inquietudes, hacen que la producción sea infinita”.

 

La autenticidad del artista surge del interior, buscando, escarbando y liberándolo en el afuera; el trabajo de Sabrina son un fiel ejemplo, sus obras son proyecciones de lo que siente y piensa “muchas veces son lecciones que me doy a mi misma, autocríticas, críticas a la sociedad, miedos, aprendizajes o simplemente nuevos interrogantes, es sin duda  parte de mí, nace dentro mío. Muchas personas ven lo que sos hacia el afuera, pero las obras sólo reflejan lo que soy por dentro”.

 

El sol marca el medio día y la charla continúa, ahora, en el terreno creativo. Ante esos bastidores vírgenes esperando el trazo de algún pincel, Sabrina nos cuenta “para mi pintar es un juego, me divierto mucho, no le pongo trabas al proceso creativo. Lo hago también dando clases, trato de transmitirles eso a mis alumnos, que es súper simple, que todo tiene arreglo; siempre les digo: ojala la vida fuera como un cuadro, donde todo depende de tu pincelada para arreglar todo tipo de cuestiones. La Vida real es más compleja, pintar es un viaje hermoso donde vos creas tu camino, lo modificas las veces que quieras, lo podes dejar, empezar otro y retomar cuando quieras para terminarlo. Siempre está ahí disponible para vos y lo mejor es que nadie interviene en ese proceso, vos sos juez de tu propio camino, nadie te puede criticar, salvo cuando lo expones, pero para ese entonces la obra está finalizada. Así que simplemente tomo las criticas para continuar creciendo, yo escucho a cualquiera, soy muy abierta, cero soberbia, creo que todos tienen algo que aportar y me encanta escuchar lo que tienen para decir, lo peor seria que la ignoren, hasta cuando la critica es negativa me divierto. En mi primer serie me encontré con gente “enojada” diciéndome que yo necesitaba terapia  porque mi obra la angustiaba, eso lo leí en el cuaderno de la exposición y la verdad ¡es genial! porque significa que mi obra transmite. La realidad es que muchas veces las obras actúan como espejos y muchos proyectan en ellas algo de sí mismos. Ese proceso está bárbaro, yo me divierto, me encanta".

 

Este año el Centro Cultural Islas Malvinas fue visitado nuevamente por obras de Sabrina D´Aloia, en este caso por su última serie llamada “Deconstrucción”. Dicha serie comenta Sabrina “tiene que ver con mi proceso interno de romper bases y estructuras viejas. Bienvenido el cambio, muchos tornados se llevan todo lo viejo, limpian los viejos pensamientos y los edificios que parecen en construcción, tratan sólidamente de elaborar nuevas ideas.

Arranque  hace dos años, me costó mucho en principio,  no quería seguir con lo mismo. Me aburren los artistas que producen años y años lo mismo, o sea, te salió algo bien y te copias de por vida, muy poco creativo.

Yo me rompo la cabeza, me equivoco, pero trato de innovar y justamente implementé muchas técnicas en esta nueva serie, desde óleo, acrílico, y técnicas mixtas con collage.

Dentro de mi producción la máxima  expresión se encuentra en esta serie. Mucha expresividad en las pinceladas, espátula, creo que dejé liberar al máximo la expresividad, al menos desde que empecé hasta hoy, veremos que ocurre, en un tiempo te cuento”.

Atriles manchados por restos de acrílicos y óleos, dibujados por la luz que atraviesa inmensos ventanales, testigos de las obras que pasaron por ellos, descansan –solo por hoy- bajo el calorcito que el sol brinda en esta mañana de Noviembre.

En este lugar, su atelier, donde Sabrina  vuelca aquello que lleva dentro en los bastidores que la esperan vírgenes, nos juntamos para charlar.

 

Entre el piano, el dibujo y la pintura fue transitando su niñez. Fue así, que al abrirse los exámenes para el séptimo grado del bachillerato en Bellas Artes, su madre –que ya había percibido las condiciones que Sabrina poseía-  le preguntó qué orientación quería rendir, si plástica o música, “plástica fue mi respuesta inmediata, me preparé con Guillermo Cicchino unos meses y entré; al hacerlo me di cuenta que no había un lugar mejor en el que podía estar” comenta.

 

Ya con el agua a punto y el mate preparado sobre la mesa, nos introducimos en su primera producción artística.

“Mi primer trabajo de producción artística fue en mi tesis, tuve recién ahí la posibilidad en serio de trabajar  en una serie con contenido y producción profesional”.

Relatividad In-Moral es el nombre que lleva dicha serie, un conjunto de obras donde el acrílico y el óleo cubren las superficies de la tela y la madera, metiéndose en lo más profundo del ser humano.

“El tema que quería manejar era acerca de lo que el ser humano experimenta dentro de sí, con sus anhelos, con lo que quiere, con los imaginarios que tiene de la sociedad y del efecto que causa la moral impuesta sobre las personas. Por eso, y me baso en Freud, la muestra se trata de la problemática existencial del ser humano en la que todos estamos inmersos. Esas dualidades humanas: pasión-reflexión, consciente-inconsciente, sentimiento-razón, ello - súper yo,  etc., son principios fundamentales que, en mi opinión, definen al hombre.

Desde el punto de vista formal y simbólico busco plasmar al ser humano en su condición íntima. Es decir, al hombre y su relación consigo mismo,  enfrentándolo a sus propios sentimientos, a su propia impotencia, a su desnudez, a su vulnerabilidad y su dualidad”.

 

Relatividad In-Moral se expuso en el Centro cultural Islas Malvinas en Noviembre del 2008.

“Estaba muy nerviosa, en realidad no sé si comprendía la magnitud de lo que era, porque finalmente superó por completo mis expectativas. Hoy miro hacia atrás y me sorprende que a tan temprana edad, sobre todo de la carrera, haya logrado eso. Uno valora más cuando mira hacia atrás, nunca es conciente de lo que hace en el momento que lo genera”.

Terminando la charla con un mate ya retirado hubo una pregunta más, ¿cómo ve Sabrina  el arte platense hoy en día? A la cual respondió: “Mmm a ver, es complicado, acá tenés un techo muy bajo si querés crecer, ¡Bha! crecer económicamente, tenés que ir mínimo a capital. De todos modos yo no me puedo quejar, vendo muy bien mi obra, pero eso a nivel económico. A nivel competencia está distribuido en pocas manos, las cuales no considero que sean tan “buenas” justamente me aburre ver a los mismo de siempre haciendo lo mismo de siempre.

Conozco gente con muchiiiiisimo talento que no puede entrar en el círculo. Yo soy medio cortada con eso, hago la mía a todo nivel. Me abrí de la facultad y de el circuito tradicional, trabajo independientemente y vendo por mi cuenta también. Doy clases para la facultad, pero en talleres o trabajos de investigación, donde yo propongo mi proyecto y lo ejecuto. Me cansé de lo institucional,  me quitan las ganas las injusticias y los acomodados".

 

Cerrando la nota y casi en despedida, esta artista Platense de 30 años nos comenta sobre su futuro.

“Ahora justo que terminé con la serie “Decontrucción” estoy en la etapa ¡rompe coco! donde tengo que estar muy convencida de embarcarme en una serie de obras. Pero al parecer viene por un estilo más bien surrealista y de mucha intensidad en el color. Pero bueno, veremos que nos depara el proceso.

En mi futuro quiero seguir creciendo, para dónde, no sé, ¡para arriba!” Agrega riendo. “La verdad no me estructuro, busco nuevas posibilidades en el camino, pruebo, veo como me siento, cambio, no sé. A veces uno se cree que aspira a algo en particular y después no es lo q esperaba y quizá, si te encegueces en esa meta dejás de ver otras posibilidades que eran mucho más acordes a lo que a uno le gusta".

El juego de pintar

                                        Desde la profundidad del ser

 

Por Gabriel Galán

"Relatividad In-Moral"

“Deconstrucción”

Sabrina D´Aloia

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